Así puedes financiarlas sin tocar tu caja
Existen pagos puntuales que, aunque previsibles, pueden tensionar la caja del proyecto si no cuentan con una fuente específica de financiación.
En el desarrollo de proyectos de vivienda hay obligaciones que no siempre hacen parte del costo operativo recurrente de la obra, pero sí exigen salidas relevantes de efectivo en momentos estratégicos del cronograma. Entre ellas se destacan las prorratas.
En términos simples, la prorrata es el valor proporcional del crédito constructor que debe cancelarse para levantar la hipoteca de mayor extensión sobre una unidad, cuando esta se vende de contado o se financia con una entidad distinta al banco constructor. Solo así el comprador recibe su inmueble libre de gravamen y se puede protocolizar la escritura.
Este compromiso es indispensable para continuar o cerrar adecuadamente el proyecto. Sin embargo, cuando deben atenderse con la caja operativa, pueden reducir la disponibilidad de recursos para proveedores, contratistas, compras de materiales y avance constructivo.
La etapa final de la obra puede ser un momento en que la caja suele tensionarse debido al pago de prorratas de contado o la cobertura de las diferencias cuando el valor de la prorrata supera el valor del crédito de largo plazo.
Cuando estos pagos coinciden con etapas operativas exigentes, la caja del proyecto puede verse limitada. El resultado es una mayor presión financiera en un momento en el que la constructora necesita preservar su capacidad de ejecución y de respuesta.
Qué riesgo existe al asumir estas obligaciones con la caja operativa
Destinar recursos de la operación al pago de prorratas implica dejar de asignarlos a actividades que sostienen la obra. Esto puede traducirse en menor flexibilidad financiera, ajustes en la programación, negociaciones menos favorables con proveedores y, en algunos casos, desaceleración del proyecto.
La alternativa es estructurar una fuente complementaria de liquidez que permita atender estas obligaciones sin desordenar la caja general del negocio.
La solución: línea especializada para pago de prorratas
La Banca Comercial de Credifamilia cuenta con soluciones orientadas a atender este tipo de compromisos con un enfoque práctico y especializado. Nuestra oferta incluye líneas para el pago de prorratas y/o cubrir la diferencia frente al crédito de largo plazo.
Esta financiación permite preservar la caja operativa, mantener recursos disponibles para la ejecución y mejorar el equilibrio financiero del proyecto en momentos donde un solo pago puede afectar de forma desproporcionada la liquidez.
Beneficios concretos para la constructora
- Mayor estabilidad de caja durante etapas críticas del cronograma.
- Menor presión sobre recursos destinados a la operación y al avance de obra.
- Mayor capacidad para mantener continuidad, negociar con proveedores y cumplir hitos del proyecto.
- Soluciones complementarias dentro de una oferta integral para constructoras pequeñas, medianas y grandes.
En Credifamilia entendemos que una decisión financiera oportuna puede evitar tensiones innecesarias y proteger la continuidad del proyecto. Si tu empresa requiere apoyo para el pago de prorratas, estamos listos para acompañarla.
Conversemos sobre la obligación puntual que hoy está presionando la caja de tu proyecto.
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